Claves para aplicar el mindfulness al estudio de las oposiciones

Durante el periodo de oposiciones es necesario que se establezca un equilibrio entre la mente y el cuerpo. Para ello, existen diversas terapias que te facilitarán el estudio. Entre ellas se encuentra el mindfulness como un conjunto de técnicas que promueven la reconexión con uno mismo. Es decir, realizar una pausa diaria y poner toda tu atención en el momento presente, sin ningún tipo de distracciones.

A continuación te contamos en detalle algunos de los beneficios principales que aportar integrar el mindfulness a tu preparación de oposiciones:

Mayor concentración y enfoque. La base del mindfulness aboga por la atención plena. Es decir, la capacidad de centrarse en el ahora (el presente) para dedicar los cincos sentidos a realizar una única tarea. Es una forma de aumentar la productividad personal, laboral y en el estudio.

Gestión del estrés. Durante la preparación de las oposiciones, la palabra estrés te acompañará desde principio a fin. Es fundamental dedicar unos minutos al día para equilibrar este estado y deshacerte de preocupaciones secundarias.

Regulación emocional. Esta práctica inicia un diálogo entre las emociones y la razón. Disponer de una mayor conciencia de las emociones facilitará la toma de decisiones favorables para conseguir los objetivos fijados.

Impulsa la creatividad. La respiración y la relajación favorecen la búsqueda de nuevas alternativas ante imprevistos que puedan aparecer en los exámenes de oposiciones. Una mente creativa y resolutiva te ayudará a sobrellevar este periodo de estudio con más seguridad y confianza.

Potencia la memoria. Esta terapia ayuda a reducir nuestro “ruido interno” gracias a pensamientos positivos. La inexistencia de este ruido posibilita un mayor grado de concentración y retención de la información.

Reduce la ansiedad. Es una situación que podemos controlar con el entrenamiento de nuestra mente. Concentrarse en pensamientos optimistas y proyectar situaciones exitosas (en este caso aprobar el examen) reducirán nuestro estado de ansiedad.

¿Cómo practicar mindfulness en tu día a día de opositor? Lo más importante es elegir un espacio tranquilo y programar la alarma del móvil en función del tiempo a emplear. Lo ideal sería utilizar ropa cómoda y algún elemento relajante como incienso o velas. Tras ello, elegiremos el ejercicio del día. Existen diversas variedades con los que poder iniciarte en el universo del mindfulness:

 

 

Meditación en 1 minuto. Durante 60 segundos concentra toda tu atención en la respiración. Cuando lo pruebes, descubrirás que no es tan fácil mantener una atención plena total. ¿Consejo? Activa la alarma y sólo tendrás que preocuparte de encontrar tu paz interior.

Contar hasta 10. Es una variación del ejercicio anterior pero poniendo el foco de atención en contar hasta diez sin interferencias. Evita los pensamientos, sólo tienes que contar hasta diez con los ojos cerrados. ¿Te resulta fácil?

Apaga el piloto automático. Dejar de lado todos esos pensamientos desordenados que dificultan la concentración. Para ello, se realizará una inspiración suave, profunda y constante por la nariz. Cuando notemos cualquier tipo de distracción regresaremos al punto de partida.

De vuelta al presente. Esta técnica consiste en centrar tu atención en la respiración cada vez que se produzca una señal ambiental ajena a ti. Por ejemplo, cuando suene un claxon o un pájaro. ¿Para qué sirve? Cuando estás meditando tu mente viaja dando saltos del presente, al pasado y al futuro. Pero, al escuchar la señal, automáticamente volverás al presente y serás consciente de ello.

De vuelta al cole. Otra de las formas más efectivas para practicar el mindfulness es colorear dibujos en blanco y negro totalmente concentrados. Una actividad que permite reducir el estrés y conectar con la parte más creativa de nuestra mente. Para ello, son bastante conocidos los libros de mandalas.

 

 

 

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