¿Cuáles son las pruebas físicas de las oposiciones a la Policía Nacional?

Aprobar unas oposiciones es sinónimo de empleo estable para toda la vida, por ello, si estás pensando en opositar este es el mejor momento con 20.000 plazas convocadas para trabajar en la Administración Pública. En el caso de querer hacer carrera en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en concreto, se han convocado un total de 3.201 plazas para la Policía Nacional, de las cuales 2.561 serán cubiertas por el procedimiento de oposición libre, según datos del BOE.

Los aspirantes que quieran acceder a la Policía Nacional deben superar una serie de pruebas físicas cuya calificación será de 0 a 10 puntos por cada ejercicio. Es importante indicar que la obtención de cero puntos en alguna de las pruebas significará la eliminación del candidato. La calificación de la prueba será la media obtenida en cada ejercicio siendo cinco puntos la nota mínima requerida para poder aprobar.

Y después de esta introducción, calma porque seguro que conseguirás pasar estas pruebas gracias a un entrenamiento continuado y organizado donde podéis incluir algunas aplicaciones útiles como las que ya vimos en el post ‘6 Apps móviles para preparar las pruebas físicas de las oposiciones’.

Las pruebas de aptitud física se dividen en tres ejercicios:

Circuito de agilidad. Es un circuito donde se incluyen saltos de vallas y paso por debajo de éstas, así como giros. La salida se realiza a pie y la prueba será nula si el candidato derriba algún banderín o valla que delimite el recorrido o se equivoque en el mismo. En esta prueba sólo se permiten dos intentos a los participantes que hayan hecho nulo el primero, además es la misma tanto para hombres como mujeres.

Se trata de una prueba de carácter explosivo, es decir, se evalúa la fuerza explosiva o lo que es lo mismo la capacidad de generar la mayor cantidad de fuerza posible en el menor tiempo y sin perder la eficacia de esta. Para entrenar este tipo de fuerza se incide en la realización de ejercicios en los que se impliquen los cuádriceps, isquiotibiales, gemelos y glúteos. Para superar esta prueba es fundamental la velocidad y para trabajarla se recomiendan las series cortas y los cambios de ritmo y dirección, entre otros. ¡No te olvides de la flexibilidad ya que es indispensable para el salto y paso debajo de vallas!

Dominadas y suspensión. El segundo ejercicio es diferente, ya que los opositores realizarán dominadas mientras que las opositoras suspensión, en ambos casos sólo hay una oportunidad. Las dominadas consisten en la realización de una suspensión con total extensión de brazos seguidas de flexiones con la barbilla asomada por encima de la barra. En este ejercicio no se permite el balanceo del cuerpo o buscar apoyo con los movimientos de las piernas.

En el caso de la suspensión, el ejercicio consistirá en mantenerse suspendida el mayor tiempo posible. La posición adecuada será la palmas hacia atrás, brazos flexionados, barbilla por encima de la barra y las piernas extendidas sin tocar el suelo. Cuidado porque la barbilla siempre debe estar por encima de la barra.

La carrera. De 1.000 metros, para hombres y mujeres, se realizará sobre una superficie lisa, plana y dura. ¡Sólo se puede realizar una vez! La preparación de este ejercicio no sólo consistirá en correr la distancia marcada, sino en ir superando nuestras propias marcas y fijar nuestro propio límite. Lo importante es reducir segundos en cada entrenamiento a través de la práctica. Para conseguir puntuar, los opositores tendrán que alcanzar los 3’49’’ y las opositoras 4’46.

 

 

Comienza por realizar entrenamientos lentos y de larga distancia como punto de partida de esta forma mejorarás la energía aeróbica. También es recomendable realizar repeticiones o series para mejorar la velocidad. El entrenamiento de este ejercicio es fundamental para aumentar la eficiencia durante la carrera, es decir, saber dosificar el tiempo y las energías durante la misma. Además, la realización continuada de carreras hace que tu cuerpo se habitúe a dicho ejercicio físico y se reduzca así la posibilidad de sufrir lesiones.

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